¡Hola bombones!
Después de un pequeño descanso de semana santa y tras una lucha encarnizada contra todas las tentaciones propias de esta época, con las torrijas a la cabeza….os traigo un nuevo post en el que os hablo de Contouring, una de mis modas favoritas en maquillaje.
Hay mucha información al respecto en la web, y algunos tutoriales dan miedo, pero ¿queréis saber en qué consiste exactamente y como conseguir esculpir el rostro sin parecer un mapache?
El Contouring es tendencia porque se consigue resaltar la estructura ósea del rostro, sabiendo que los colores oscuros “hunden” y los claros “resaltan”. Así podemos conseguir efectos como disimular una cara demasiado redonda como la mía, marcar unos pómulos o afinar una nariz. Dependiendo de nuestros gustos lo podemos hacer de una forma sutil o dramática, todo depende del efecto que estemos buscando.
La semana pasada salí a cenar y me prepare este que os muestro en la foto. Tengo la cara muy redonda así que suelo buscar resaltar pómulo.
En el caso del maquillaje social, siempre apuesto por ser comedida y buscar un resultado natural, sin forzar cambios drásticos. Incluso si la piel no necesita mucha cobertura es suficiente con un poco de polvos de sol, siempre y cuando no sean anaranjados. Aquí lo importante es buscar un rostro homogéneo.
Tenemos muchos productos para elegir en el mercado, tanto en polvo como en crema, a mi particularmente me gustan más los productos en crema, aportan un efecto más natural. De hecho una de mis últimas adquisiciones es el Stick de Contouring ”Wonder Stick” de NYX Cosmetics y tengo que decir que es súper cómodo y rápido de aplicar, cuesta 11,90 euros y tiene un acabado cremoso, y lo recomiendo sobre todo para las que seáis principiantes.

Lo tienen en cuatro tonos, yo me he decantado por el tono light (ws01) ya que tengo un tono de piel claro y de paso cetrino….una joya, pero bueno, lo que busco es naturalidad, así que es el que mejor me va.

El contouring siempre se debe aplicar partiendo de un rostro con base y corrector aplicado. Siempre hay que empezar con el iluminador para evitar excedernos con el producto.
El truco para hacer un buen contouring es difuminar, para conseguir un efecto fusión de las partes iluminadas y oscurecidas, para ello necesitaremos una buena brocha y hay que buscar la adecuada.Lo difumino utilizando la súper brocha “full coverage” de bobbi Brown, cuesta 48,50 € pero tengo que decir que es la mejor que he probado, sirve tanto para producto en polvo como crema y reparte el producto de maravilla, “funde” tu piel con el maquillaje y el resultado en el rostro me encanta.
La aplicación de esta técnica depende de vuestro tipo de rostro: redondo, ovalado, triangular o cuadrado…pero los pasos comunes para todo tipo de rostro se podrían resumir en estos:

- Unifica el tono del rostro aplicando tu hidratante habitual y posteriormente base de maquillaje y corrector;
- Elige el producto de contouring que prefieras. Aplica el color más claro en el tabique de la nariz hasta la frente, encima de las cejas, en el párpado fijo, en la zona superior de los pómulos y en el arco de cupido de tus labios, con esto conseguirás iluminar. Difumina bien con la brocha;
- Aplica el color más oscuro justo debajo de los pómulos, marca también la línea mandibular, la parte alta de la frente y los laterales del rostro a la altura de las orejas;
- Difumina bien ambos tonos para que se fundan completamente;
- Aplica unos polvos traslúcidos para fijar el resultado y conseguir una mayor duración;
- Para finalizar, un toque de colorete para darle color a las mejillas ¡sin pasarse!, aplícalo únicamente en la zona de la manzana;
Espero que os haya gustado este post. ¡Un besazo a todas!.
